Gestión del Riesgo - Manizales

TRANSFERENCIA DEL RIESGO

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El riesgo desde el punto de vista financiero se refiere al potencial de pérdidas económicas y la reducción del mismo se basa en la implementación de medidas que permitan contar con recursos económicos en el momento en que se presente un desastre y se puedan cubrir total o parcialmente dichas pérdidas. En otras palabras, desde el punto de vista financiero, la gestión del riesgo tiene como objetivo identificar y analizar las exposiciones de pérdida, examinando las posibilidades de transferencia y retención de esas pérdidas, llevando a cabo las transacciones del caso y estando atentos a los cambios o ajustes que deban realizarse. Esto involucra la industria de seguros y reaseguros, la titularización y otros esquemas financieros utilizados o que se podrían explorar para integrarlos a una gestión integral del riesgo colectivo desde una visión multisectorial, interinstitucional y multidisciplinaria.

 

Este campo de la transferencia del riesgo es reciente y ha sido posible su desarrollo gracias a los cambios rápidos en el sector financiero que están permitiendo la aparición de nuevas alternativas para enfrentar las pérdidas causadas por fenómenos peligrosos como los terremotos, huracanes, inundaciones, entre otros. El mercado de capitales es global y permite la posibilidad de que se puedan realizar inversiones en diferentes sitios del mundo. La combinación de los nuevos conocimientos y técnicas de la ingeniería y la ciencia, lo que incluye la modelización más precisa de pérdidas y un mejor entendimiento científico del riesgo, los avances en la computación y la tecnología de la información y las innovaciones en el mercado financiero, están abriendo nuevos horizontes y nuevas fuentes de capital para enfrentar las pérdidas debidas a desastres.

 

Dentro de los mecanismos más reconocidos en la transferencia del riesgo y que permiten atenuar dichos impactos en las comunidades se encuentran:

 

Industria de seguros y reaseguros: Esta figura permite transferir el riesgo (entendido en este caso como potencial de pérdida económica) a una compañía de seguros. Para los seguros de desastres el cálculo difiere a cualquier otro tipo de seguro, ya que la pérdida puede ocurrir en forma simultánea a muchas propiedades en un área grande, es decir, que las pérdidas están correlacionadas. La mayoría de las pólizas de seguros incluyen una forma de deducible o la prioridad, que significa que la parte asegurada debe cubrir la primera porción de la pérdida. Esto significa que la compañía de seguros sólo es responsable de daño a la propiedad cuando el monto excede el porcentaje de pérdida establecida en el deducible y hasta una cantidad máxima también preespecificada de cobertura límite. Para reducir la magnitud de las pérdidas la compañía recurre a altos deducibles o a figuras de coaseguro, donde el asegurador paga una fracción de cualquier pérdida que se presente. Para cubrir el exceso de pérdida usualmente los aseguradores recurren a los reaseguradores.

 

Reaseguro por exceso de pérdida: Este es el tipo de reaseguro más utilizado para desastres. En este tipo de reaseguro los importes de las pérdidas son los que determinan la proporción de cesión del riesgo. En esta modalidad de reaseguro el asegurador directo se responsabiliza completamente por la pérdida hasta la cuantía que determina la prioridad en la totalidad de las pólizas de un ramo predeterminado en el contrato, independientemente de la cuantía asegurada en estas. Las pérdidas que superan el monto establecido por el deducible deben ser pagadas por el reasegurador. Este último solo participa en el pago de las pérdidas que superan este valor o prioridad.

 

Titularización del riesgo: Es la conversión de un contrato financiero (como préstamos, hipotecas o el leasing) en títulos que pueden ser comercializados en mercados secundarios. La venta o titularización de contratos financieros a inversionistas reduce la necesidad de que un negocio en crecimiento tenga que buscar continuamente más capital y permite que los inversionistas diversifiquen sus portafolios de inversiones.

 

Bonos: Son activos financieros de renta fija. Los agentes involucrados en la emisión de un bono son el emisor y el inversionista. En su forma más simple, el inversionista compra un título de cierto valor (principal) que le será devuelto al final de cierto período (fecha de madurez del bono). A lo largo de este intervalo de tiempo, recibe cupones (flujos de efectivo a partir del interés que ofrezca el bono) con cierta periodicidad.

 

Retención del riesgo: El no seguro es una figura de retención cuando no se justifica la cobertura debida, por ejemplo, a la obsolescencia del bien, o porque la posibilidad de pérdida es extremadamente baja y puede ignorarse, o porque la pérdida es tan alta que su transferencia costaría tanto como las pérdidas que se ocasionarían. El autoseguro se considera una figura de retención del riesgo. Esta estrategia consiste en tomar medidas para el control del riesgo y asumir las pérdidas potenciales. Tiene como finalidad mejorar la relación entre primas y garantías ofrecidas por las compañías de seguros y por lo tanto bajar los costos de los riesgos.

 

(Fuente: Cardona, et al., 2005)

 

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